jueves, 31 de enero de 2013


Es el capitulo final de la novela corta: "El amor en tiempos de verano". Un placer haber vivido y relatado, a la vez, esta historia. La vida es tan hermosa que no se puede mirar con un solo ojo. YAW.
6.
La esperada situación llegará a su fin. Más de tres meses y medio han pasado desde que él la vio por primera vez, y se enamoró de aquella sonrisa que fugazmente lanzó al profesor, a modo de disculpas. Ciertamente esa sonrisa fue el motivo de su enamoramiento, después, se enamoraría de sus piernas finísimas, sus labios y sus ojos chispeantes. Ahora que están cara a cara, el latido del corazón se hace notorio. Ambos tratan de respirar con normalidad pero es imposible. Romina, luego del silencio, toma la palabra: hoy, después de pensar demasiado, me he dado cuenta que……, como te explico, como te lo digo. Siento algo por ti, mucho por ti, pero, a la vez, siento que estoy lanzándome a un abismo. Tengo miedo. Tengo mucho miedo de enamorarme perdidamente de ti y que por ende me hagas sufrir. Eres buena persona, me encantas, y hay otro lado que me dice que me aleje, me pierda y desaparezca de tu vista. Te quiero mucho. Se lanza sobre él, lo abraza fuertemente y derrama algunas lágrimas de frustración sobre su hombro. Él le dice que se calme, que todo va estar bien, pero es inútil. Llora desconsoladamente sin tapujos. Antes de que la situación sea más conmovedora, él se arma de valor para expresar lo que siente, se convierte en una especie de superhéroe y dice: romina mírame (toma sus hombros y le levanta levemente el rostro) estoy enamorado de ti (ahora pasa sus dedos suavemente por sus labios). Todo este verano me he pasado pensándote. Indudablemente no hay otra mujer en la tierra con la que quiera estar todo el día. Te amo mucho. No tengas miedo. Recuerda que el amor es el sentimiento que lo puede todo. Recuerda que sin amor no existiríamos. Luego del pequeño sermón se siente ganador, galán de galanes. Ha dicho muchas cosas ciertas, validas para alguien que se encuentra enamorado. A punto de darse el beso que sellaría y confirmaría la relación, ella agacha la cabeza. Siente como un disparo a sangre fría. Un hachazo por la espalda y un puñal en el corazón al mismo tiempo. ¿Qué mierda pasa? piensa él. Empieza a descartar varios puntos mentalmente, mientras la mira, sobretodo y ahora las líneas que marcan su liso cabello: Hoy si me bañe. Incluso me cepille hasta tres veces los dientes, así que no creo que sea esta la razón. Hoy me puso una ropa cómoda y fresca la cual no me hecho sudar, y por si las moscas me puse desodorante hasta por los codos, descartado. Hoy me peine y me afeite cuidadosamente. Entonces ¿qué mierda es? …  Segundos después intenta besarla nuevamente pero es en vano, ella lo rechaza y no lo mira. ¿Sabes? Hay amores extraños (empieza ella a murmurar y con un tono de voz diferente) Hace tres semanas me enteré de que andabas chateando con tu ex y te mandó una carta la cual respondiste. Me hice la desconocida porque creí que estabas enamorado de mí. Te hiciste buena gente con muchas personas en el instituto a mis espaldas, a todas les dijiste que yo era una amiga más. Incluso saliste con otras chicas faltando una semana a clases y como excusa pusiste la maldita gripe. El sueño, las pastillas, todo está mal. Este mundo está de cabeza. Yo te amaba, hasta que renací y abrí los ojos. De repente saca un cuchillo de su bolso y se lo clava fríamente en el estómago. Lo retuerce con odio. Parece experta en armas blancas porque ha escogido el lugar ideal para una muerte lenta y dolorosa. Él cae al suelo de rodillas tratando de recordar cuál fue su error   antes de que su vida se esfume.  Esta escena de rodillas a romina le trae nostalgia. Él, por su parte, recuerda a su familia. Mamá y pápa lejos. Solo a ellos. Luego piensa en sus amigos, los pocos y finalmente en su ex, la cual odia infinitamente. Cerati canta “médium” en su oído, al menos eso siente. Luego renacen The beatles y le hacen un acústico de “love me do”. Sin embargo el sonido va disminuyendo y las canciones se van apagando. No encuentra su error. No encuentra el motivo. Romina son sus últimas palabras, mientras ella se aleja en medio de la oscuridad. Rominaaaaaaaaaaa, grita por último, tendido en el suelo donde no hay nadie más que él y su exhausta sombra. Su cuerpo no reacciona. Llora y siente frustración. El dolor ha desaparecido. Piensa en el verano. Todos los días levantarse y ver el sol era maravilloso. Respirar ese ambiente era cálido, agradable y excitante, se dice entre sollozos. Ahora sonríe sarcásticamente: soy un imbécil. ¡En el verano había otro feeling putamadre! grita con el alma…..Todo debería andar bien.  Hoy no parece verano. El amor le ha jugado en contra. Romí, la finísima, lo ha consumado. Hoy el sol se ha fundido. Él, no se ha despedido.

sábado, 26 de enero de 2013


5. Es tiempo de ducharse y poner un poco de música para estimularse. El ipod está en modo random. El ipod donde solo hay música de Cerati, música donde se habla con estilo, ideología y metáforas se mezclan y se convierten en música para volar, pero, al fin y al cabo, dicen la misma “vuebada”, el  piensa.  Primero suena en la ciudad de la furia y se lamenta de haber nacido en el Perú, tierra de cholos. Luego le sigue entre caníbales y recuerda a su ex, Claudia. Piensa varios segundos en ella y después la manda al carajo mentalmente mientras se frota el trasero con elegancia. En último lugar suena “crimen”. Esta canción lo pone sentimental. Recuerda a romina. Se soba la entrepierna y piensa en los deseos más intensos que ha podido mentalizar. Piensa en sus senos, su boca, sus piernas finísimas. Finalmente se enjuaga y sale como Adán en busca de Eva hacia su dormitorio; a intentar ponerse guapetón a pesar de que la naturaleza no haya sido grata con él. Es hora de partir y como siempre toma el carro más vacío porque odia con todas sus fuerzas viajar parado. Los nervios están tensados por el momento tan inquietante. El hecho de pensar cuál será la respuesta de Romi (siempre ha pensado en llamarla así pero no se ha atrevido a decírselo)  lo pone nervioso, intranquilo, lo fatiga pues la respiración se le corta. Sin embargo, en verano hay otro feeling. Es el único punto de apoyo que puede tener. En verano todo puede pasar, así que eso lo tranquiliza al menos hasta que no recuerde que romina es la perfección hecha mujer, inteligencia y belleza juntas. Baja paradero, grita con su voz finísima. Se persigna antes de bajar como siempre lo ha hecho y se dirige al salón. Hola, ¿cómo estás? dice mientras le brillan los ojos y trata de estabilizar su respiración por la corrida que se ha dado para alcanzarla en la puerta. Ella responde mirando hacia el suelo: Muy bien, ¿oye, sabes? Te tengo que decir algo muy importante. ¿Es grave? No, para nada. ¿Qué es? De repente suena el inoportuno timbre indicando que los alumnos deben entrar a clases y la espera será eterna para él. Se putea mentalmente y saca sus cuadernos para dibujar lo que podría pasar más adelante. Será la vida o la muerte. Será un dictamen o una súplica. Ella no se inmuta en mirarlo a pesar de la cercanía de sus asientos. El está en otras. Finalmente termina la clase y luego de escuchar al ansioso profesor dejar las tareas para mañana, porque si no me descuentan muchachitos, suele decir; sale romina en busca de él. Lo toma del brazo con fuerza y lo lleva, sin mencionar una palabra en el camino, hacia el parque trasero. El se deja llevar. No da buen aspecto este parque. Fumones, ebrios, comercializadores de drogas, putas en cada esquina y carritos “sangucheros” llaman su atención. Mientras se dirigen hacia una de las bancas, el se cuestiona muchas cosas. ¿Estará ella enamorado de mí? ¿Llevará al carajo la amistad? ¿Tendré que besarla? ¿Me pedirá ser solo amigos? ¿Me invitara una hamburguesa, una alita o un huesito? ¿Seré su novio? Piensa: no más preguntas y a decirle que la amo. Yo te amo.





jueves, 24 de enero de 2013


4. Ayer fue un día normal. Todo estuvo dentro de lo común. Sin embargo, romina notó algo diferente en él. No le preguntó que tenía o por qué pasaba, pues, prefería mantenerse reservada y preocuparse por sí misma, así no lo desee. Hoy romina amaneció muy enferma y ha pensado, al levantarse, en comprar unas pastillas que la harán dormir pero, de seguro, curaran inmediatamente la enfermedad. Su mama, tan preocupada, le ha preparado un suculento desayuno, a base de huevos revueltos, tostadas americanas y jugo de papaya con naranja. Ella se lo tomo todo fingiendo no estar enferma. Luego de comer, ha salido a comprar las pastillas para doparse internamente y dormir para curarse. El sueño es extraño. Ella se encuentra sola en una esquina la cual no recuerda cual es exactamente. El punto es que observa fijamente la vereda del frente. Están él y otra chica. Se están abrazando y besando lentamente. Juegan con sus lenguas y se agarran de las manos intensamente. Ella recuerda el pasado. Recuerda cuando se enamoro por primera vez y sufrió un ataque de locura porque vio a su pareja hacer lo mismo. Tuvo que ser hospitalizada 9 meses en un centro de rehabilitación.  Estuvo a punto de morir. Romina se acerca con pasos firmes pero con ojos llorosos. Lo putea diez veces, le reclama el amor que podrían tener, le grita alocadamente y sin medir la fuerza de sus movimientos le lanza un puñete en el estómago. El solo sonríe nerviosamente mientras ve que su pareja se aleja y corre avergonzada. Romina le lanza una cachetada y cuando el chico le pide de rodillas que lo perdone ella lo escupe. Jodete mierda es su dictamen. Ella se va. El llora en el suelo desconsoladamente. Romina ha despertado y no se ha percatado que se ha curado, pero si se da cuenta de sus ojos llorosos y del latido del corazón que ha aumentado desde que se ha acostado. Sale al baño, se mira en el espejo y respira hondo para recuperar el zen. No quiero sufrir, murmura. Ahora tiene que alistarse para ir al centro de estudios y volver a verlo. De hecho, el principal motivo por la cual va a estudiar es el. Disfruta de él mientras habla, come, grita, juegan, ríen, etc. Desea mientras se baña que el sueño no sea una premonición. Desea no sufrir más y no pecar de ingenua otra vez. Por último que el sueño no sea más que eso, y si hay alguna forma de evitarlo que dios la tenga en su gloria. Nadie sabe lo que pueda pasar. Ni siquiera ella misma se conoce. Por otra parte el se ha quedado dormido y ya no quiere saber nada mas de nadie más, por el momento. Romina y Claudia son dos cargas emocionales que él tiene que manejar.  A fin de cuentas ha decidido y le ha respondido mediante una carta diciendo entre líneas que no la quiere volver a ver. Claudia debe estar rajando de él porqué desde que se ha levantado la oreja le arde jodidamente. Sin embargo lo llama a cada momento. El no quiere responder porque no sabría que decir. La ha bloqueado y ha pisado el pasado de una forma abrupta pero voluntaria. Ahora tiene que pensar en romina. Tierna, alegre, solidaria, pasiva y totalmente fina. Sus ánimos no serán los mejores, pero es el día en que le tenga que decir que la ama. Por ella ha terminado una amistad que podría haberse convertido en una relación.  Por ella sus sueños han cambiado extrañamente. Por ella ha dejado de valerse por otros. Suficientes razones para él para quererla toda la vida. Como lo dijo antes: es bonito enamorarse en verano, como que hay otro feeling. Así no salga el sol está convencido que hoy día brillara y será feliz. Vivirá en esa burbuja que tanto soñó, con ella. 

viernes, 18 de enero de 2013

Mi vida y una araña

Un pequeño cuento que se me ocurrió escribir hoy por la mañana. Luego de tanto pensar como continuar "el amor en tiempos de verano". YAW.

Te levantas tarde porque ayer te amaneciste en una juerga inolvidable pero tú no recuerdas nada. Tu cuarto esta asquerosísimo. Apestas a licor y tu ropa continua mojada tras largas horas de licor sobre ella. Te levantas de la cama y empiezas a sentirte mareado. Crees que es efecto del alcohol. Te das un sacudón y cae lentamente una araña que se aferraba a tu brazo izquierdo. Ella trata de tejer su telaraña mientras la gravedad le impide y solo atina a caer de espaldas. Ahora la ves indefensa a pesar de su tamaño regular. Es negrísima. Quieres pisarla pero el solo hecho de ver su gigantesco abdomen crees que salpicara por todo el suelo el veneno que guarda esta arpía desamparada. Decides enfrascarla con un vaso que guardas hace mucho en tu cuarto. Te ríes y le dices: pobre insecto. Lo colocas encima de tu escritorio. Ella te odia. Papa grita desde el primer piso que te apures porque se hace tarde para salir. Luego de la visita que realizaste a tus primos y de la resaca que se te paso con un duchazo de agua fría y un par de analgésicos a escondidas, te diriges directo a tu casa porque hoy es domingo y tienes que alistar tus cosas para mañana a la universidad. Revisas las lecturas, tus apuntes y sonríes porque te das cuenta que no hay tareas ni exámenes. Te sientes aliviado y te tiras en la cama. Te acuerdas de la amiguita que habías conseguido en la mañana. Miras el frasco y no encuentras nada. Te levantas asustado y miras todos los rincones de tu cuarto. Sales del cuarto y te paras frente a la puerta, crees que se observa mejor desde afuera. Pero no hay nada cerca. La araña es regularmente grande como para no notarla. Te frustras por haberla perdido, y ahora, no poder dormir tranquilo. Te sientas hasta la medianoche tratando de pensar en que pudo haber sucedido con la araña si estuvo indefensa y totalmente inhabilitada por un vaso, que por cierto, se encuentra en el mismo lugar. Empiezas a bostezar y decides acostarte. Finalmente lograste olvidar a la araña. Duermes locamente enamorado por tu sueño. Respiras pausadamente mientras tu imaginación va creando escenas donde tú eres todo y los placeres de la vida te cargan de felicidad. Mientras roncas, se acerca una manada de arañas que van entrando como ladronas por el agujero de la puerta, todas en fila y marchando a un mismo paso. Suben lentamente por tu pierna, te ríes creyendo que te están besando la pierna. Luego suben a tu torso desnudo para finalmente tocar tu rostro. Ahora si te das cuenta y exclamas: mierda ayuda. Nadie te escucha porque estas solo. Agarras tu almohada y empiezas a golpearte. Todas las arañas parecen tener más fuerza que tu porque se impregnan a tu cuerpo y no se sueltan para nada. Quieres agarrar una por una pero te da asco. Te sacas los pantalones y ahora estas completamente desnudo pero todavía observas amiguitas sobre tu cuerpo. Entras en locura. Sigues gritando de desesperación. Incluso lloras. Las arañas parecieran burlarse de ti. No puedes más y abres la ventana. Ni siquiera miras y te lanzas. La caída es de película. Sientes que tu cuerpo se desgarra en el aire. Al pasar el segundo piso en cámara lenta sientes que es el final. Unos segundos antes del impacto te das cuenta que no tienes ninguna araña encima tuyo. Nunca las tuviste. Mueres.

3. No hay mejor momento que el de estar enamorado en verano. Hoy ha salido a comprar el pan para su desayuno, y en el camino se ha encontrado con Darwin, un grato amigo. Hace mucho que no se ven físicamente pero llevan una relación amical por redes sociales. Habla causita, le dice ocultando su timidez y poniendo a prueba su hombría de “macho peruano”. Habla, hombre, ¿qué tal?, hace mucho que no sales, ¿qué novelas?, dice Darwin. Bueno ahí dándole al estudio, me he metido en cursos de verano, tú sabes, mi mama quiere que me vaya al extranjero y para eso necesito saber al menos el inglés. Pero para que, todo me va bien, en verano todo anda bien negro. ¿Y cuando unas chilindrinas?, arremete Darwin lanzando un poco de lo suyo, la adicción al trago. Cuando dejes a la novia pues bandido, sonríe sarcásticamente, deseando internamente que se retire de su vista. Terminan el dialogo con cinismo. Lanzan un fuerte apretón de mano y sale cada uno para su dirección. Al llegar a casa se percata que hay un hombre tocando la puerta con desesperación. Tiene pinta de mensajero. En efecto, es un trabajador de la compañía de correos que le viene a entregar una carta personalmente. Abre la carta demasiado ingenuo pues no se fija en el nombre. Esta dice: hola, seguramente estas sorprendido y hecho un manojo de nervios. Tan solo te escribo para decirte que la vida en estados unidos no es tan bonita como pensabas. Créeme que estarías sin vida aquí, en la gran manzana, no solo porque es grande, sino porque es difícil………..Finalmente y luego de tanta habladuría quiero decirte y aceptar que extraño algo de ti. Algo que nunca pude recuperar luego de que nos alejamos. Es doloroso pensar que estás haciendo, cuáles son tus planes y las tantas locuras que tenias por realizar. Sabes, lo siento. Te extraño. Espero que nos juntemos aquí o allá, o al menos nos hablemos como antes lo hacíamos. Cuando éramos niños y jugábamos al amor. Te quiero mucho. CLAUDIA. Mierda, exclama. Claudia fue parte de esos amores que parecen imposibles. Tuvieron dos años de relación feliz. Luego ella tenía que irse a estudiar a Norteamérica, sin embargo ese no fue el motivo de su separación, sino más bien fue la intromisión de un hombre en su relación, a pocos días de su viaje. Para él, fue sumamente doloroso. El punto es: ahora que quiere Claudia, que busca, si ya se olvido hasta de su familia. Inmediatamente piensa en romina. Luego en Claudia. Las pesa en una balanza mentalmente y exclama: no quiero ser pendejo.  Todo se pone gris o de otro cualquier color que se asemeja al negro. Es difícil estar en esta situación así no le responda a la carta, piensa. Se ríe fingiendo estar tranquilo, pero solo el sabe que desde ahora comienza algo muy diferente a su forma de vivir. Es hora de olvidar cosas feas y a ponerse a trabajar en la cocina porque hoy cocinara escabeche de pollo, su plato preferido, así no esté concentrado. Así no sea el mismo.


jueves, 17 de enero de 2013


2. Desea con todas sus fuerzas que desaparezca el sol para verla de nuevo. Hoy tiene licencia para descansar un poco más. Parece no importarle. La ansiedad y la desesperación se lo comen entero. Piensa: es como si hubiera estado en una isla solo por varios años, y ahora que la vi, y me encuentro fuera de esa isla, es como si fuera la única mujer en la tierra. Se siente excitado. La emoción por haberla conocido es tan desbordante que quiere cantar. Saca su guitarra y empieza con acordes poco comunes para probar su nivel.  Luego realiza unos punteos y finalmente empieza con love me do. Vuela mentalmente a su propio mundo. Un mundo donde no hay colores, ni dimensiones y los objetos parecieran de plastilina, de blanco y negro por supuesto. Un lugar donde el está en busca del significado de vivir. Desesperado corre tras nada. Solo sigue un camino que cree es el correcto. Finalmente halla un pincel  junto a algunas paletas de colores. Empieza a dar brochazos de pintura por todo el camino. Pinta sin esfuerzo y muy contento. Da brincos y silba al pintar la ciudad de colores. De repente alguien toca su hombro y le dice hola. Es romina. Ella le dice pintemos el mundo juntos. El acepta besándola. Ella sonríe y lo abraza junto a un fuerte suspiro. Juntos miran al cielo y ascienden lentamente en un beso eterno del cual no pueden escapar. Se aman desesperadamente. Al terminar la canción se da cuenta de que esta sudando, se mira en el espejo, se lanza agua al rostro y se golpea con las palmas de la mano salpicando y mojando todo el lavadero. Tiene que alistarse. El sol desciende lentamente mientras él busca un peine y se perfuma lo necesario. Camino al centro de estudios piensa en lo que va a decir. Mala idea pues el tan solo pensar le da ataque de nervios. Se le acelera el corazón y la boca se le seca. Antes había experimentado algo parecido, como que le dolía el estomago y sentía ahorcadas a la garganta. Luego de preguntar a su mejor amigo descubrió que lo que tenía era mal de amores. Estaba enamorado. Hola dice romina. Está en la puerta del salón, el piensa: ¿me habrá esperado? Hola, como estas, le dice él y le brinda un beso en la mejilla, que inmediatamente lo ruboriza. Entran juntos al salón parloteando apasionadamente. Una hora más tarde, la conexión y la química ha fluido. Se dan toqueteos de amigos. Se ríen a carcajadas. Se cuentan secretos. Rajan de otros, etc. Sin embargo en medio de la buena conversación que habían logrado ella dice: tengo que  confesarte algo… recuerdas que te dije que tenía enamorado, es mentira, solo lo dije para impresionarte pero veo que no vale la pena porque eres una gran persona, no un patán más. El solo finge no estar excitado de alegría y responde: no hay problema, todo está bien. Salen del lugar y se despiden con otro beso en la mejilla, él le dice: nos vemos mañana y la mira directamente a los ojos. Los de ella solo brillan. Toma el bus que lo lleva a su hogar y se sienta muy atrás. Durante todo el camino de regreso a casa, siente que su sex-appeal ha mejorado. Siente que todas las chicas que suben lo miran y le dicen algo a través de los ojos. Eso al principio lo pone nervioso pero después toma al toro por las astas y se siente triunfador. Ahora es todo un galán. Quizás el estar enamorado sea una de las cosas más atractivas en un hombre. No importa lo que pase a su alrededor, el brilla con cada paso que realiza.  Es la mejor noche que ha tenido. Es maravilloso el verano. Mientras siga viva esa esperanza el vivirá para amarla. Ahora solo queda esperar o a lo mejor enamorar. Mañana vivirá. 

sábado, 12 de enero de 2013

EL AMOR EN TIEMPOS DE VERANO


1. Todas las mañanas de verano se levanta entre las seis y siete para darse una ducha helada, preparar su desayuno y hoy día, especialmente, alistar su mochila. No hay forma de pegarse a la cama pues pone tres despertadores en su habitación, uno debajo de su almohada, cabe resaltar. Hoy, antes de su ducha, ha conectado su ipod a un par de altavoces para disfrutar de su baño y corear las canciones de Cerati. Síntoma de felicidad. Empieza con “prófugos”, no canta, solo piensa. Luego le sigue “persiana americana”, se soba  la entrepierna y grita: ¡hasta donde llegare!  Finalmente acaba con “signos” y termina hipnotizado y lleno de nostalgia. Esta canción lo transporta a su niñez. Por ejemplo, cuando pasaba la tarde de domingo mirando a través de la ventana las nubes que iban formando figuras  de animales para su vista u ojo Inigualable o simplemente cuando se iba de viaje en las antiguas vacaciones de verano, sumamente extraño. Ya casi son las siete y todavía no ha preparado su desayuno. Por un momento odia a Cerati. Después de ingerir cuatro panes con mermelada y una taza de leche con cocoa busca la escoba de la casa porque hoy le toca limpieza. Es lunes de limpieza. Definitivamente está ansioso. Barre el suelo marcando algunos clásicos pasos de marinera y silba para acompañar la acción. Nadie lo va a detener porque  es verano y en verano él se queda solo en casa mientras sus padres disfrutan de unas vacaciones lejos de lima, al menos eso le dicen. Debido a su ansiedad ha olvidado apagar la lavadora y ahora la lavandería está llena de espuma de detergente. Más trabajo para él. Después de tantos traspiés, y debido a la ardua labor que ha realizado durante el día decide pedir por teléfono comida rápida, obviamente chatarra, porque ya no le quedan ganas de mover algún dedo. Devora rápidamente y termina satisfecho, luego prende la televisión para distraerse mientras su estomago digiere para luego enviarlo al retrete a gestionar el cometido. Basura, basura, basura y apaga la televisión. Piensa: tengo que pagar el servicio del cable o si no moriré indigestado de basura. Vuelve a prenderlo, mira fijamente la pantalla y realmente le dan ganas de defecar. Ya no falta nada para asistir a su primera clase veraniega de inglés. La ansiedad poco a poco se convierte en adrenalina. Para este mes se ha prometido ser más humilde, no caer en el juego de mujeres y sacar una buena nota en el curso. El salón de clases se presenta agradable. No hay mucha gente pero si das un vistazo rápido pareciera súper lleno. Percepción engañosa. Lo que le encanta hacer el primer día de clases es tomar el protagonismo y recurrir a las clásicas bromas de salón. Pero hoy es diferente. Acaba de entrar una chica demasiado hermosa como para ser real. Resulta que ha llegado tarde y se ha disculpado con una sonrisa con el profesor. Esa sonrisa sin duda alguna fue el motivo del cambio de actitud que tomo el muchacho. Lo avergonzó internamente. Le dio un sacudón y lo hizo entrar en razón. Ella se llama Romina. Lo anotó inmediatamente después de que el profesor pasara por segunda vez la lista de alumnos. Sin más ni menos el profesor decide realizar un trabajo en equipo. Realmente es afortunado pues Romina estará en su equipo. Hola se deciden ambos. Realmente él se muere por ella. Así sea solo físicamente. Cada vez que sonríe se le mueve la homeostasis y lo desequilibra. Una especie de catarsis ocurre en su interior cada vez que habla. Romina le empieza a contar que hace por la vida, que quiere hacer más adelante, y que es lo que más ama y odia a la vez.  Sin embargo, luego de varios minutos de dialogo, el muchacho grita en silencio con la estocada. Tengo enamorado, dice Romina. No hay forma, se responde internamente. Todo iba bien, la coquetería, las caricias, la sonrisa, la mirada, pero ahora esta jodidamente paralizado. La conversación fluye pero ya no es la misma. Cómo conquistar a una chica que está comprometida se pregunta él mientras el profesor parlotea su cháchara barata haciendo creer que es americano nato. Efectivamente está enamorado. Durante toda la noche piensa en su sonrisa. Solo la quiere para él. Imagina un mundo donde están los dos solos y ella le sonríe a él todo el día y cuando cae la noche, ella lo abraza, le hace caricias en el pelo y le canta al oído mientras suena “love me do” de fondo. Es tan bonito enamorarse en verano. Como que hay otro feeling, le dice a sus amigos por chat, que por ahora solo saben que se llama Romina. La bellísima Romina. Nadie como ella. Termina posteando su alegría en twitter y se va a dormir. Mañana es otro dia.