4. Ayer fue un día normal. Todo
estuvo dentro de lo común. Sin embargo, romina notó algo diferente en él. No le
preguntó que tenía o por qué pasaba, pues, prefería mantenerse reservada y
preocuparse por sí misma, así no lo desee. Hoy romina amaneció muy enferma y ha
pensado, al levantarse, en comprar unas pastillas que la harán dormir pero, de
seguro, curaran inmediatamente la enfermedad. Su mama, tan preocupada, le ha
preparado un suculento desayuno, a base de huevos revueltos, tostadas
americanas y jugo de papaya con naranja. Ella se lo tomo todo fingiendo no
estar enferma. Luego de comer, ha salido a comprar las pastillas para doparse
internamente y dormir para curarse. El sueño es extraño. Ella se encuentra sola
en una esquina la cual no recuerda cual es exactamente. El punto es que observa
fijamente la vereda del frente. Están él y otra chica. Se están abrazando y
besando lentamente. Juegan con sus lenguas y se agarran de las manos
intensamente. Ella recuerda el pasado. Recuerda cuando se enamoro por primera
vez y sufrió un ataque de locura porque vio a su pareja hacer lo mismo. Tuvo
que ser hospitalizada 9 meses en un centro de rehabilitación. Estuvo a punto de morir. Romina se acerca con
pasos firmes pero con ojos llorosos. Lo putea diez veces, le reclama el amor
que podrían tener, le grita alocadamente y sin medir la fuerza de sus
movimientos le lanza un puñete en el estómago. El solo sonríe nerviosamente
mientras ve que su pareja se aleja y corre avergonzada. Romina le lanza una
cachetada y cuando el chico le pide de rodillas que lo perdone ella lo escupe.
Jodete mierda es su dictamen. Ella se va. El llora en el suelo
desconsoladamente. Romina ha despertado y no se ha percatado que se ha curado,
pero si se da cuenta de sus ojos llorosos y del latido del corazón que ha
aumentado desde que se ha acostado. Sale al baño, se mira en el espejo y
respira hondo para recuperar el zen. No quiero sufrir, murmura. Ahora tiene que
alistarse para ir al centro de estudios y volver a verlo. De hecho, el
principal motivo por la cual va a estudiar es el. Disfruta de él mientras
habla, come, grita, juegan, ríen, etc. Desea mientras se baña que el sueño no
sea una premonición. Desea no sufrir más y no pecar de ingenua otra vez. Por
último que el sueño no sea más que eso, y si hay alguna forma de evitarlo que
dios la tenga en su gloria. Nadie sabe lo que pueda pasar. Ni siquiera ella
misma se conoce. Por otra parte el se ha quedado dormido y ya no quiere saber
nada mas de nadie más, por el momento. Romina y Claudia son dos cargas
emocionales que él tiene que manejar. A
fin de cuentas ha decidido y le ha respondido mediante una carta diciendo entre
líneas que no la quiere volver a ver. Claudia debe estar rajando de él porqué
desde que se ha levantado la oreja le arde jodidamente. Sin embargo lo llama a
cada momento. El no quiere responder porque no sabría que decir. La ha bloqueado
y ha pisado el pasado de una forma abrupta pero voluntaria. Ahora tiene que
pensar en romina. Tierna, alegre, solidaria, pasiva y totalmente fina. Sus
ánimos no serán los mejores, pero es el día en que le tenga que decir que la
ama. Por ella ha terminado una amistad que podría haberse convertido en una
relación. Por ella sus sueños han
cambiado extrañamente. Por ella ha dejado de valerse por otros. Suficientes
razones para él para quererla toda la vida. Como lo dijo antes: es bonito
enamorarse en verano, como que hay otro feeling. Así no salga el sol está
convencido que hoy día brillara y será feliz. Vivirá en esa burbuja que tanto
soñó, con ella.
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