3. No hay mejor momento que el de
estar enamorado en verano. Hoy ha salido a comprar el pan para su desayuno, y
en el camino se ha encontrado con Darwin, un grato amigo. Hace mucho que no se
ven físicamente pero llevan una relación amical por redes sociales. Habla
causita, le dice ocultando su timidez y poniendo a prueba su hombría de “macho
peruano”. Habla, hombre, ¿qué tal?, hace mucho que no sales, ¿qué novelas?,
dice Darwin. Bueno ahí dándole al estudio, me he metido en cursos de verano, tú
sabes, mi mama quiere que me vaya al extranjero y para eso necesito saber al
menos el inglés. Pero para que, todo me va bien, en verano todo anda bien
negro. ¿Y cuando unas chilindrinas?, arremete Darwin lanzando un poco de lo
suyo, la adicción al trago. Cuando dejes a la novia pues bandido, sonríe
sarcásticamente, deseando internamente que se retire de su vista. Terminan el
dialogo con cinismo. Lanzan un fuerte apretón de mano y sale cada uno para su
dirección. Al llegar a casa se percata que hay un hombre tocando la puerta con
desesperación. Tiene pinta de mensajero. En efecto, es un trabajador de la compañía
de correos que le viene a entregar una carta personalmente. Abre la carta
demasiado ingenuo pues no se fija en el nombre. Esta dice: hola, seguramente estas sorprendido y hecho un manojo de nervios. Tan
solo te escribo para decirte que la vida en estados unidos no es tan bonita
como pensabas. Créeme que estarías sin vida aquí, en la gran manzana, no solo
porque es grande, sino porque es difícil………..Finalmente y luego de tanta
habladuría quiero decirte y aceptar que extraño algo de ti. Algo que nunca pude
recuperar luego de que nos alejamos. Es doloroso pensar que estás haciendo,
cuáles son tus planes y las tantas locuras que tenias por realizar. Sabes, lo
siento. Te extraño. Espero que nos juntemos aquí o allá, o al menos nos
hablemos como antes lo hacíamos. Cuando éramos niños y jugábamos al amor. Te
quiero mucho. CLAUDIA. Mierda, exclama. Claudia fue parte de esos amores
que parecen imposibles. Tuvieron dos años de relación feliz. Luego ella tenía
que irse a estudiar a Norteamérica, sin embargo ese no fue el motivo de su
separación, sino más bien fue la intromisión de un hombre en su relación, a
pocos días de su viaje. Para él, fue sumamente doloroso. El punto es: ahora que
quiere Claudia, que busca, si ya se olvido hasta de su familia. Inmediatamente
piensa en romina. Luego en Claudia. Las pesa en una balanza mentalmente y
exclama: no quiero ser pendejo. Todo se pone gris o de otro cualquier color que se asemeja al negro. Es difícil estar en esta situación así no le responda a la carta, piensa. Se ríe fingiendo estar tranquilo, pero solo el sabe que desde ahora comienza algo muy diferente a su forma de vivir. Es hora de olvidar cosas feas y a ponerse a trabajar
en la cocina porque hoy cocinara escabeche de pollo, su plato preferido, así no
esté concentrado. Así no sea el mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario