viernes, 18 de enero de 2013


3. No hay mejor momento que el de estar enamorado en verano. Hoy ha salido a comprar el pan para su desayuno, y en el camino se ha encontrado con Darwin, un grato amigo. Hace mucho que no se ven físicamente pero llevan una relación amical por redes sociales. Habla causita, le dice ocultando su timidez y poniendo a prueba su hombría de “macho peruano”. Habla, hombre, ¿qué tal?, hace mucho que no sales, ¿qué novelas?, dice Darwin. Bueno ahí dándole al estudio, me he metido en cursos de verano, tú sabes, mi mama quiere que me vaya al extranjero y para eso necesito saber al menos el inglés. Pero para que, todo me va bien, en verano todo anda bien negro. ¿Y cuando unas chilindrinas?, arremete Darwin lanzando un poco de lo suyo, la adicción al trago. Cuando dejes a la novia pues bandido, sonríe sarcásticamente, deseando internamente que se retire de su vista. Terminan el dialogo con cinismo. Lanzan un fuerte apretón de mano y sale cada uno para su dirección. Al llegar a casa se percata que hay un hombre tocando la puerta con desesperación. Tiene pinta de mensajero. En efecto, es un trabajador de la compañía de correos que le viene a entregar una carta personalmente. Abre la carta demasiado ingenuo pues no se fija en el nombre. Esta dice: hola, seguramente estas sorprendido y hecho un manojo de nervios. Tan solo te escribo para decirte que la vida en estados unidos no es tan bonita como pensabas. Créeme que estarías sin vida aquí, en la gran manzana, no solo porque es grande, sino porque es difícil………..Finalmente y luego de tanta habladuría quiero decirte y aceptar que extraño algo de ti. Algo que nunca pude recuperar luego de que nos alejamos. Es doloroso pensar que estás haciendo, cuáles son tus planes y las tantas locuras que tenias por realizar. Sabes, lo siento. Te extraño. Espero que nos juntemos aquí o allá, o al menos nos hablemos como antes lo hacíamos. Cuando éramos niños y jugábamos al amor. Te quiero mucho. CLAUDIA. Mierda, exclama. Claudia fue parte de esos amores que parecen imposibles. Tuvieron dos años de relación feliz. Luego ella tenía que irse a estudiar a Norteamérica, sin embargo ese no fue el motivo de su separación, sino más bien fue la intromisión de un hombre en su relación, a pocos días de su viaje. Para él, fue sumamente doloroso. El punto es: ahora que quiere Claudia, que busca, si ya se olvido hasta de su familia. Inmediatamente piensa en romina. Luego en Claudia. Las pesa en una balanza mentalmente y exclama: no quiero ser pendejo.  Todo se pone gris o de otro cualquier color que se asemeja al negro. Es difícil estar en esta situación así no le responda a la carta, piensa. Se ríe fingiendo estar tranquilo, pero solo el sabe que desde ahora comienza algo muy diferente a su forma de vivir. Es hora de olvidar cosas feas y a ponerse a trabajar en la cocina porque hoy cocinara escabeche de pollo, su plato preferido, así no esté concentrado. Así no sea el mismo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario