2. Desea con todas sus fuerzas que
desaparezca el sol para verla de nuevo. Hoy tiene licencia para descansar un
poco más. Parece no importarle. La ansiedad y la desesperación se lo comen
entero. Piensa: es como si hubiera estado en una isla solo por varios años, y ahora
que la vi, y me encuentro fuera de esa isla, es como si fuera la única mujer en
la tierra. Se siente excitado. La emoción por haberla conocido es tan
desbordante que quiere cantar. Saca su guitarra y empieza con acordes poco
comunes para probar su nivel. Luego
realiza unos punteos y finalmente empieza con love me do. Vuela mentalmente a
su propio mundo. Un mundo donde no hay colores, ni dimensiones y los objetos
parecieran de plastilina, de blanco y negro por supuesto. Un lugar donde el está
en busca del significado de vivir. Desesperado corre tras nada. Solo sigue un
camino que cree es el correcto. Finalmente halla un pincel junto a algunas paletas de colores. Empieza a
dar brochazos de pintura por todo el camino. Pinta sin esfuerzo y muy contento.
Da brincos y silba al pintar la ciudad de colores. De repente alguien toca su
hombro y le dice hola. Es romina. Ella le dice pintemos el mundo juntos. El
acepta besándola. Ella sonríe y lo abraza junto a un fuerte suspiro. Juntos
miran al cielo y ascienden lentamente en un beso eterno del cual no pueden
escapar. Se aman desesperadamente. Al terminar la canción se da cuenta de que
esta sudando, se mira en el espejo, se lanza agua al rostro y se golpea con las
palmas de la mano salpicando y mojando todo el lavadero. Tiene que alistarse.
El sol desciende lentamente mientras él busca un peine y se perfuma lo
necesario. Camino al centro de estudios piensa en lo que va a decir. Mala idea
pues el tan solo pensar le da ataque de nervios. Se le acelera el corazón y la
boca se le seca. Antes había experimentado algo parecido, como que le dolía el
estomago y sentía ahorcadas a la garganta. Luego de preguntar a su mejor amigo
descubrió que lo que tenía era mal de amores. Estaba enamorado. Hola dice
romina. Está en la puerta del salón, el piensa: ¿me habrá esperado? Hola, como
estas, le dice él y le brinda un beso en la mejilla, que inmediatamente lo
ruboriza. Entran juntos al salón parloteando apasionadamente. Una hora más
tarde, la conexión y la química ha fluido. Se dan toqueteos de amigos. Se ríen
a carcajadas. Se cuentan secretos. Rajan de otros, etc. Sin embargo en medio de
la buena conversación que habían logrado ella dice: tengo que confesarte algo… recuerdas que te dije que
tenía enamorado, es mentira, solo lo dije para impresionarte pero veo que no vale
la pena porque eres una gran persona, no un patán más. El solo finge no estar
excitado de alegría y responde: no hay problema, todo está bien. Salen del
lugar y se despiden con otro beso en la mejilla, él le dice: nos vemos mañana y
la mira directamente a los ojos. Los de ella solo brillan. Toma el bus que lo
lleva a su hogar y se sienta muy atrás. Durante todo el camino de regreso a
casa, siente que su sex-appeal ha mejorado. Siente que todas las chicas que
suben lo miran y le dicen algo a través de los ojos. Eso al principio lo pone
nervioso pero después toma al toro por las astas y se siente triunfador. Ahora
es todo un galán. Quizás el estar enamorado sea una de las cosas más atractivas
en un hombre. No importa lo que pase a su alrededor, el brilla con cada paso
que realiza. Es la mejor noche que ha tenido.
Es maravilloso el verano. Mientras siga viva esa esperanza el vivirá para
amarla. Ahora solo queda esperar o a lo mejor enamorar. Mañana vivirá.
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