jueves, 17 de enero de 2013


2. Desea con todas sus fuerzas que desaparezca el sol para verla de nuevo. Hoy tiene licencia para descansar un poco más. Parece no importarle. La ansiedad y la desesperación se lo comen entero. Piensa: es como si hubiera estado en una isla solo por varios años, y ahora que la vi, y me encuentro fuera de esa isla, es como si fuera la única mujer en la tierra. Se siente excitado. La emoción por haberla conocido es tan desbordante que quiere cantar. Saca su guitarra y empieza con acordes poco comunes para probar su nivel.  Luego realiza unos punteos y finalmente empieza con love me do. Vuela mentalmente a su propio mundo. Un mundo donde no hay colores, ni dimensiones y los objetos parecieran de plastilina, de blanco y negro por supuesto. Un lugar donde el está en busca del significado de vivir. Desesperado corre tras nada. Solo sigue un camino que cree es el correcto. Finalmente halla un pincel  junto a algunas paletas de colores. Empieza a dar brochazos de pintura por todo el camino. Pinta sin esfuerzo y muy contento. Da brincos y silba al pintar la ciudad de colores. De repente alguien toca su hombro y le dice hola. Es romina. Ella le dice pintemos el mundo juntos. El acepta besándola. Ella sonríe y lo abraza junto a un fuerte suspiro. Juntos miran al cielo y ascienden lentamente en un beso eterno del cual no pueden escapar. Se aman desesperadamente. Al terminar la canción se da cuenta de que esta sudando, se mira en el espejo, se lanza agua al rostro y se golpea con las palmas de la mano salpicando y mojando todo el lavadero. Tiene que alistarse. El sol desciende lentamente mientras él busca un peine y se perfuma lo necesario. Camino al centro de estudios piensa en lo que va a decir. Mala idea pues el tan solo pensar le da ataque de nervios. Se le acelera el corazón y la boca se le seca. Antes había experimentado algo parecido, como que le dolía el estomago y sentía ahorcadas a la garganta. Luego de preguntar a su mejor amigo descubrió que lo que tenía era mal de amores. Estaba enamorado. Hola dice romina. Está en la puerta del salón, el piensa: ¿me habrá esperado? Hola, como estas, le dice él y le brinda un beso en la mejilla, que inmediatamente lo ruboriza. Entran juntos al salón parloteando apasionadamente. Una hora más tarde, la conexión y la química ha fluido. Se dan toqueteos de amigos. Se ríen a carcajadas. Se cuentan secretos. Rajan de otros, etc. Sin embargo en medio de la buena conversación que habían logrado ella dice: tengo que  confesarte algo… recuerdas que te dije que tenía enamorado, es mentira, solo lo dije para impresionarte pero veo que no vale la pena porque eres una gran persona, no un patán más. El solo finge no estar excitado de alegría y responde: no hay problema, todo está bien. Salen del lugar y se despiden con otro beso en la mejilla, él le dice: nos vemos mañana y la mira directamente a los ojos. Los de ella solo brillan. Toma el bus que lo lleva a su hogar y se sienta muy atrás. Durante todo el camino de regreso a casa, siente que su sex-appeal ha mejorado. Siente que todas las chicas que suben lo miran y le dicen algo a través de los ojos. Eso al principio lo pone nervioso pero después toma al toro por las astas y se siente triunfador. Ahora es todo un galán. Quizás el estar enamorado sea una de las cosas más atractivas en un hombre. No importa lo que pase a su alrededor, el brilla con cada paso que realiza.  Es la mejor noche que ha tenido. Es maravilloso el verano. Mientras siga viva esa esperanza el vivirá para amarla. Ahora solo queda esperar o a lo mejor enamorar. Mañana vivirá. 

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