Es el capitulo final de la novela corta: "El amor en tiempos de verano". Un placer haber vivido y relatado, a la vez, esta historia. La vida es tan hermosa que no se puede mirar con un solo ojo. YAW.
6.
La esperada situación llegará a
su fin. Más de tres meses y medio han pasado desde que él la vio por primera
vez, y se enamoró de aquella sonrisa que fugazmente lanzó al profesor, a modo
de disculpas. Ciertamente esa sonrisa fue el motivo de su enamoramiento,
después, se enamoraría de sus piernas finísimas, sus labios y sus ojos
chispeantes. Ahora que están cara a cara, el latido del corazón se hace
notorio. Ambos tratan de respirar con normalidad pero es imposible. Romina,
luego del silencio, toma la palabra: hoy,
después de pensar demasiado, me he dado cuenta que……, como te explico, como te
lo digo. Siento algo por ti, mucho por ti, pero, a la vez, siento que estoy
lanzándome a un abismo. Tengo miedo. Tengo mucho miedo de enamorarme
perdidamente de ti y que por ende me hagas sufrir. Eres buena persona, me
encantas, y hay otro lado que me dice que me aleje, me pierda y desaparezca de
tu vista. Te quiero mucho. Se lanza sobre él, lo abraza fuertemente y
derrama algunas lágrimas de frustración sobre su hombro. Él le dice que se
calme, que todo va estar bien, pero es inútil. Llora desconsoladamente sin
tapujos. Antes de que la situación sea más conmovedora, él se arma de valor
para expresar lo que siente, se convierte en una especie de superhéroe y dice: romina mírame (toma sus hombros y le
levanta levemente el rostro) estoy
enamorado de ti (ahora pasa sus dedos suavemente por sus labios). Todo este verano me he pasado pensándote.
Indudablemente no hay otra mujer en la tierra con la que quiera estar todo el día.
Te amo mucho. No tengas miedo. Recuerda que el amor es el sentimiento que lo
puede todo. Recuerda que sin amor no existiríamos. Luego del pequeño sermón
se siente ganador, galán de galanes. Ha dicho muchas cosas ciertas, validas
para alguien que se encuentra enamorado. A punto de darse el beso que sellaría
y confirmaría la relación, ella agacha la cabeza. Siente como un disparo a
sangre fría. Un hachazo por la espalda y un puñal en el corazón al mismo tiempo.
¿Qué mierda pasa? piensa él. Empieza
a descartar varios puntos mentalmente, mientras la mira, sobretodo y ahora las
líneas que marcan su liso cabello: Hoy si
me bañe. Incluso me cepille hasta tres veces los dientes, así que no creo que
sea esta la razón. Hoy me puso una ropa cómoda y fresca la cual no me hecho
sudar, y por si las moscas me puse desodorante hasta por los codos, descartado.
Hoy me peine y me afeite cuidadosamente. Entonces ¿qué mierda es? … Segundos después intenta besarla nuevamente
pero es en vano, ella lo rechaza y no lo mira. ¿Sabes? Hay amores extraños (empieza ella a murmurar y con un tono
de voz diferente) Hace tres semanas me
enteré de que andabas chateando con tu ex y te mandó una carta la cual
respondiste. Me hice la desconocida porque creí que estabas enamorado de mí. Te
hiciste buena gente con muchas personas en el instituto a mis espaldas, a todas
les dijiste que yo era una amiga más. Incluso saliste con otras chicas faltando
una semana a clases y como excusa pusiste la maldita gripe. El sueño, las
pastillas, todo está mal. Este mundo está de cabeza. Yo te amaba, hasta que
renací y abrí los ojos. De repente saca un cuchillo de su bolso y se lo
clava fríamente en el estómago. Lo retuerce con odio. Parece experta en armas
blancas porque ha escogido el lugar ideal para una muerte lenta y dolorosa. Él
cae al suelo de rodillas tratando de recordar cuál fue su error antes
de que su vida se esfume. Esta escena de
rodillas a romina le trae nostalgia. Él, por su parte, recuerda a su familia. Mamá
y pápa lejos. Solo a ellos. Luego piensa en sus amigos, los pocos y finalmente
en su ex, la cual odia infinitamente. Cerati canta “médium” en su oído, al
menos eso siente. Luego renacen The beatles y le hacen un acústico de “love me
do”. Sin embargo el sonido va disminuyendo y las canciones se van apagando. No
encuentra su error. No encuentra el motivo. Romina son sus últimas palabras,
mientras ella se aleja en medio de la oscuridad. Rominaaaaaaaaaaa, grita por último, tendido en el suelo donde no
hay nadie más que él y su exhausta sombra. Su cuerpo no reacciona. Llora y
siente frustración. El dolor ha desaparecido. Piensa en el verano. Todos los días levantarse y ver el sol era
maravilloso. Respirar ese ambiente era cálido, agradable y excitante, se
dice entre sollozos. Ahora sonríe sarcásticamente: soy un imbécil. ¡En el verano había otro feeling putamadre! grita con
el alma…..Todo debería andar bien. Hoy no parece verano. El amor le ha jugado en
contra. Romí, la finísima, lo ha consumado. Hoy el sol se ha fundido. Él, no se
ha despedido.
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