jueves, 31 de enero de 2013


Es el capitulo final de la novela corta: "El amor en tiempos de verano". Un placer haber vivido y relatado, a la vez, esta historia. La vida es tan hermosa que no se puede mirar con un solo ojo. YAW.
6.
La esperada situación llegará a su fin. Más de tres meses y medio han pasado desde que él la vio por primera vez, y se enamoró de aquella sonrisa que fugazmente lanzó al profesor, a modo de disculpas. Ciertamente esa sonrisa fue el motivo de su enamoramiento, después, se enamoraría de sus piernas finísimas, sus labios y sus ojos chispeantes. Ahora que están cara a cara, el latido del corazón se hace notorio. Ambos tratan de respirar con normalidad pero es imposible. Romina, luego del silencio, toma la palabra: hoy, después de pensar demasiado, me he dado cuenta que……, como te explico, como te lo digo. Siento algo por ti, mucho por ti, pero, a la vez, siento que estoy lanzándome a un abismo. Tengo miedo. Tengo mucho miedo de enamorarme perdidamente de ti y que por ende me hagas sufrir. Eres buena persona, me encantas, y hay otro lado que me dice que me aleje, me pierda y desaparezca de tu vista. Te quiero mucho. Se lanza sobre él, lo abraza fuertemente y derrama algunas lágrimas de frustración sobre su hombro. Él le dice que se calme, que todo va estar bien, pero es inútil. Llora desconsoladamente sin tapujos. Antes de que la situación sea más conmovedora, él se arma de valor para expresar lo que siente, se convierte en una especie de superhéroe y dice: romina mírame (toma sus hombros y le levanta levemente el rostro) estoy enamorado de ti (ahora pasa sus dedos suavemente por sus labios). Todo este verano me he pasado pensándote. Indudablemente no hay otra mujer en la tierra con la que quiera estar todo el día. Te amo mucho. No tengas miedo. Recuerda que el amor es el sentimiento que lo puede todo. Recuerda que sin amor no existiríamos. Luego del pequeño sermón se siente ganador, galán de galanes. Ha dicho muchas cosas ciertas, validas para alguien que se encuentra enamorado. A punto de darse el beso que sellaría y confirmaría la relación, ella agacha la cabeza. Siente como un disparo a sangre fría. Un hachazo por la espalda y un puñal en el corazón al mismo tiempo. ¿Qué mierda pasa? piensa él. Empieza a descartar varios puntos mentalmente, mientras la mira, sobretodo y ahora las líneas que marcan su liso cabello: Hoy si me bañe. Incluso me cepille hasta tres veces los dientes, así que no creo que sea esta la razón. Hoy me puso una ropa cómoda y fresca la cual no me hecho sudar, y por si las moscas me puse desodorante hasta por los codos, descartado. Hoy me peine y me afeite cuidadosamente. Entonces ¿qué mierda es? …  Segundos después intenta besarla nuevamente pero es en vano, ella lo rechaza y no lo mira. ¿Sabes? Hay amores extraños (empieza ella a murmurar y con un tono de voz diferente) Hace tres semanas me enteré de que andabas chateando con tu ex y te mandó una carta la cual respondiste. Me hice la desconocida porque creí que estabas enamorado de mí. Te hiciste buena gente con muchas personas en el instituto a mis espaldas, a todas les dijiste que yo era una amiga más. Incluso saliste con otras chicas faltando una semana a clases y como excusa pusiste la maldita gripe. El sueño, las pastillas, todo está mal. Este mundo está de cabeza. Yo te amaba, hasta que renací y abrí los ojos. De repente saca un cuchillo de su bolso y se lo clava fríamente en el estómago. Lo retuerce con odio. Parece experta en armas blancas porque ha escogido el lugar ideal para una muerte lenta y dolorosa. Él cae al suelo de rodillas tratando de recordar cuál fue su error   antes de que su vida se esfume.  Esta escena de rodillas a romina le trae nostalgia. Él, por su parte, recuerda a su familia. Mamá y pápa lejos. Solo a ellos. Luego piensa en sus amigos, los pocos y finalmente en su ex, la cual odia infinitamente. Cerati canta “médium” en su oído, al menos eso siente. Luego renacen The beatles y le hacen un acústico de “love me do”. Sin embargo el sonido va disminuyendo y las canciones se van apagando. No encuentra su error. No encuentra el motivo. Romina son sus últimas palabras, mientras ella se aleja en medio de la oscuridad. Rominaaaaaaaaaaa, grita por último, tendido en el suelo donde no hay nadie más que él y su exhausta sombra. Su cuerpo no reacciona. Llora y siente frustración. El dolor ha desaparecido. Piensa en el verano. Todos los días levantarse y ver el sol era maravilloso. Respirar ese ambiente era cálido, agradable y excitante, se dice entre sollozos. Ahora sonríe sarcásticamente: soy un imbécil. ¡En el verano había otro feeling putamadre! grita con el alma…..Todo debería andar bien.  Hoy no parece verano. El amor le ha jugado en contra. Romí, la finísima, lo ha consumado. Hoy el sol se ha fundido. Él, no se ha despedido.

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